Las agujetas

agujetas tras ejercicio físico

 

Las agujetas (también conocidas como DOMS, por sus siglas en inglés: Delayed Onset Muscle Soreness) son una respuesta natural del cuerpo después de realizar un ejercicio físico intenso o nuevo.

Las agujetas son pequeñas lesiones musculares que se originan en los músculos cuando estos se estiran y se contraen de manera repetitiva, especialmente cuando se realizan ejercicios que el cuerpo no está acostumbrado a hacer.

Estas pequeñas lesiones pueden causar dolor, rigidez y sensibilidad en la zona afectada, lo que puede provocar dificultades para moverse o realizar actividades normales. Generalmente, las agujetas aparecen de 24 a 48 horas después de realizar el ejercicio y pueden durar hasta varios días, dependiendo de la intensidad del entrenamiento y la capacidad de recuperación individual del cuerpo.

Es importante destacar que, aunque las agujetas pueden ser incómodas, no suelen ser motivo de preocupación y se consideran una respuesta normal del cuerpo al ejercicio. Además, el dolor de las agujetas puede reducirse con el tiempo y con medidas como el estiramiento suave, la aplicación de calor o frío y la hidratación adecuada.

¿Cómo prevenir las agujetas?

Calentamiento: Realizar un calentamiento adecuado antes de hacer ejercicio puede ayudar a preparar los músculos para la actividad física, reduciendo el riesgo de lesiones y agujetas.

Estiramiento: Después del ejercicio, estirar los músculos que se han trabajado. Es importante estirar suavemente, sin forzar.

Incrementar la intensidad de manera gradual: Es importante no aumentar la intensidad del ejercicio de manera brusca, ya que esto puede causar lesiones y agujetas.

Hidratación adecuada: Beber suficiente agua durante y después del ejercicio.

Descanso adecuado: Permitir que los músculos descansen y se recuperen adecuadamente.

Masaje: Un masaje suave después del ejercicio puede ayudar a aliviar los músculos tensos y reducir la probabilidad de agujetas.

Es importante tener en cuenta que las agujetas son un proceso natural de adaptación del cuerpo al ejercicio y que no siempre se pueden prevenir por completo. Si se experimenta dolor intenso o persistente, es importante consultar con un profesional médico para descartar lesiones graves.